Bertolt Brecht
miércoles, 23 de septiembre de 2009
De analfabetos y nacisistas políticos
Bertolt Brecht
jueves, 9 de julio de 2009
El "Che" y "Cantinflas"
Después Ernesto Guevara, cuando quiere reírse de sí mismo, cundo no quiere tomarse en serio, cultivará el parecido con Cantinflas. (Taibo II, 2005, pp. 108-109)
lunes, 2 de marzo de 2009
Tipos de producción capitalista
- Cronometrar y medir los movimientos.
- Estandarizar las tareas
- Asignar tareas simples a cada operario
- Evitar que se agoten los obreros mediante el descanso
- Remunerar a cada obrero según su productividad
- Evitar el trabajo en quipo
El Fordismo debe su nombre a Henry Ford (1863-1947) quien no solo aplicó un nuevo método de fabricación, introduciendo la línea de montaje en serie y aumentando la mecanización, sino que generó nuevos incentivos al consumo, tales como la posibilidad de que los operarios de su planta de Ford T pudieran acceder a su compra por medio del crédito.
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El posfordismo o toyotismo es un nuevo paradigma productivo que combina la diversidad que exige el nuevo consumidor, la automatización (robotización) e informatización de la línea fordista, junto con un trasvasamiento, dentro de la fábrica, de la mano de obra del sector productivo al de servicios (ventas, marketing, etc.).
sábado, 24 de enero de 2009
Sobre un concepto histórico de revolución I
El diccionario francés de la Academia de 1694: señala la révolution planetaria como el significado propio y primario. El concepto de “revolución” es un producto lingüístico de nuestra modernidad. Desde el siglo pasado es usual que se distinga en él entre una revolución política, una social o una técnica e industrial. Y sobre todo, desde la Revolución Francesa la expresión ha adquirido posibilidades semánticas extensibles, ambivalentes y ubicuas.
En el año 1842 el ilustrado francés Hauréau, recordó que el término denota propiamente un regreso, una vuelta que, según el uso latino de la palabra, retorna al punto de partida del movimiento. Una revolución significaba, originalmente y de acuerdo con el sentido literal, un movimiento circular. Y Hauréau añadía que en el ámbito político había que entender de ese modo el movimiento circular de las constituciones, tal como se había aprendido de Aristóteles o Polibio y sus seguidores. Según esta teoría solo existiría un número limitado de formas constitucionales que se sustituyen y alternan por turnos pero que nunca podrían ser rebasadas, el esquema era: monarquía-tiranía-aristocracia-oligarquía-democracia-oclocracia-gobierno de uno solo. Y de este modo, podría empezar de nuevo el movimiento circular anterior.
Desde el siglo XVII el concepto político de revolución tiene un doble sentido: Las revoluciones se realizan por encima de las cabezas de los participantes, pero cada uno de los afectados queda prisionero de sus leyes. Sin duda esta doble significación resuena también en nuestro uso actual del lenguaje. Pero que a diferencia del uso de aquella época del nuestro es la conciencia de un retorno, como lo indicaba la sílaba “re” en la palabra revolutio.
Tras la gran revolución inglesa de 1640 a 1660, Hobbes advirtió un movimiento circular que había conducido desde el monarca absoluto, hasta el parlamento incompleto, de este a la dictadura de Cromwel y, de vuelta a través de formas oligárquicas intermedias, a la monarquía, restaurada bajo Carlos II. Por lo tanto el término y la meta de los veinte años de revoluciones fueron una restauración del antiguo derecho, un movimiento de retorno a la verdadera constitución.
La metáfora natural de la “revolución” política vivía de la suposición de que el tiempo histórico, por tener la misma cualidad –estar encerrado en sí mismo-, también era repetible siempre, de esta manera todas las posiciones políticas quedaron superadas por un concepto transhistórico de revolución.
martes, 13 de enero de 2009
Socialdemocracia: Breve historia
En la época en que Marx y Engels escribieron el Manifiesto del Partido Comunista (1948), la palabra partido tenía un significado distinto. Ellos no se referían a una organización en particular, sino a una amplia corriente de ideas e intereses que surgía casi naturalmente de entre los explotados. Los primeros partidarios socialistas en el sentido actual –es decir, una organización centralizada, dirigida por líderes esclarecidos y dotada de un programa- Aparecieron en Alemania en la década de 1860. Los partidos socialdemócratas –así se los llamó- se identificaban con las ideas del marxismo. El éxito inicial de la socialdemocracia alemana impulsó los movimientos obreros de la mayor parte de Europa y otras regiones a emular ese modelo de partido. (Adamosvsky, 2005, p.67)Ferdinand Lassalle, rival de Marx en Alemania, tomó prestado el nombre
socialdemocracia del republicanismo francés de la década de 1840. En 1875, en Gotha, la facción de Lassalle y los "Eisenachers"
Tras las revisiones críticas de las Ideas de Marx, por parte de Eduard Bernstein, se produjo un agrio debate con los revolucionarios. Así la división entre comunistas y reformistas se polarizó aún más con motivo de la Primera Guerra Mundial. En 1914 la mayoría de los diputados socialistas en varios países decidió apoyar a sus Estados en la guerra. Esto significaba enviar a los obreros a pelear contra otros obreros, una traición a uno de los principios tradicionales del socialismo: el internacionalismo. El comunismo se reagrupó al margen de la socialdemocracia y, en 1921, el Partido Socialdemócrata Alemán adoptó formalmente las ideas revisionistas de Bernstein. (Adamosvsky, 2005, p.69)
De todas formas, aunque gradualista y evolucionista, el reformismo socialdemócrata de Bernstein mantenía como meta final y “´programa máximo” (término que designaba en aquella época las aspiraciones políticas de esta corriente) al socialismo. En este sentido se diferencia de la mutación posterior que adoptó la socialdemocracia mundial, sobre todo después de la segunda posguerra. Para esta última el socialismo ya no es viable, ni siquiera a largo plazo. Sólo se puede aspirar a “humanizar”… el capitalismo. (Kohan,2003, p.86)
Durante el siglo XX, partidos socialdemócratas llegaron al poder en los principales países Europeos. Desde el gobierno encarnaron amplios programas de reformas sociales para mejorar la vida de los trabajadores y los sectores más vulnerables de la sociedad. (…) Sin embargo, esas moderadas reformas comenzaron a ser desmanteladas a partir de la década de 1980, a veces por los propios gobiernos socialdemócratas. (Adamosvsky, 2005, p.80)
REFERENCIAS:
Adamosvsky, E. (2004). Anticapitalismo para Principiantes. Buenos Aires: Era Naciente.
Appignanesi, R. (2006). Lenin para Principiantes. Buenos Aires: Era Naciente.
Kohan, N. (2003) Ideario Socialista. Buenos Aires: Longseller.
martes, 9 de diciembre de 2008
El mundo como dinero: capitalismo y nihilismo.
Reflexiones en torno a Karl Marx, Georg Simmel y Martin Heidegger.Martin Heidegger en su artículo La época de la imagen del mundo de 1938, señala que la esencia de la ciencia moderna radica en su caracter matematizante de todo cuando es, en tanto es capaz de traducir cualquier fenómeno del mundo a un valor matemático suceptible de ser manejado por el pensamiento calculador, el que se expande progresivamente. Tomándonos de Marx, podríamos agregar que el soporte de esta expansión la ha dado el capitalismo y ello a través de un elemento bien "concreto" : el dinero.
En los Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844 Karl Marx señala que el dinero es el objeto por excelencia por cuanto posee la capacidad de apropiarse de todo el resto de los objetos del mundo, mediante la compra de los mismos. "La universalidad de su cualidad es la omnipotencia de su esencia; vale, pues, como ser omnipotente..., el dinero es el alcahuete entre la necesidad y el objeto, entre la vida y los medios de vida del hombre". La cualidad universal del dinero se basa en su capacidad de cuantificarlo todo.
Georg Simmel en su escrito La Metrópolis y la Vida Mental de 1903, va en la misma senda de Marx al indicar que "El dinero hace referecnia a lo que es común a todo, el valor de cambio reduce toda cualidad e individualidad a la pregunta ¿cuánto cuesta?". Mediante la numeración de todo, todo se vuelve a un mismo tiempo indiferente. Caminando más allá incluso dice que sólo los logros objetivamente medibles (cuantificables) resultán de interés. ¿No es acaso esto parte de la encarnación de la matematización que Heidegger refiere a la ciencia moderna?. El dinero realiza entonces gran parte del proceso matematizador que es a su vez en parte proceso reductor de todo valor al valor dinerario, en ello el capitalismo hace avanzar lo que se ha iniciado con la modernidad. La única cualidad que prevalece es la cuantitativa, toda cualidad queda así opacada bajo esta única cualidad que cuantifica todo, inclusive al propio ser humano como un ente más. En tanto tal se puede entender el mundo como dinero. Con Marx y Heidegger podemos pensar que el dinero puede traducir a un único valor toda la diversidad de entes que constituyen el mundo, digamos que en parte es esto también la globalización, una manera de reontologizar lo que es. El hombre mismo se convierte en sujeto del dinero, se vuelve mercancía comprable.
El dinero dirá Marx es el poder enajenado de la humanidad, es lo que radicalmente está enajenado del mundo, y en tanto tal es la negación del mismo y de toda las cualidades. No puede aumentar su poder si no es a razón de mantenerse lo más enajenado posible de cualquier determinación ajena a él, la libertad que ofrece es a costa de la negación radical del mundo. El hombre corre también el peligro de enajenarse él a través de la liberación que el dinero le ofrece. Este es el sentido de algunas frases expresadas en los Manuscritos de 1844 "Mi fuerza es tan grande como lo sea la fuerza del dinero. Las cualidades del dinero son mi fuerza y cualidades esenciales", "Lo que como hombre no puedo, lo que no pueden mis fuerzas individuales, lo puedo mediante el dinero". El dinero en la época moderna lleva el peligro de que el ser humano pueda negarse a sí mismo, el poder que despliega anida la posibilidad del nihilismo.
Manuel Aros.
viernes, 8 de agosto de 2008
DESIGUALDAD SOCIAL
La “obscenidad” de nuestro mundo adquiere un tinte pornográfico en lo que Z. Bauman llama “vidas desperdiciadas” el problema de la pobreza, dice Bauman, no está en su población, sino que hay demasiada gente rica, parásita planetaria, que, además, se permiten diseñar qué producto es útil de y cuál está llamada a ser residuo. Pero los residuos han crecido tanto y se han acumulado tanto que ya no sabemos qué hacer con ellos. Esto no vale solo para el problema ecológico s sino, sobre todo, para la inmensa muchedumbre de vidas, desperdiciadas. Algún autor, al referirse, al siglo XX, ha preferido llamarlo el “siglo de los asesinos” y no el de los derechos: siglo dominado por la violencia inaudita, expresable con números nunca antes vistos, cuyos frutos venenosos seguirán intoxicando el futuro”. Y añade que no se refiere sólo “a las guerras los nacionalismos y los totalitarismos que las generaron, sino también a las relaciones sociales y productivas de las democracias”… al “trabajo alienador”.La ex presidenta irlandesa Mary Robinson, en su calidad de ex alta comisionada de la ONU e integrante de la Comisión para el Empoderamiento Legal de los Pobres, escribía hace poco que más de la mitad de la población mundial vive en entornos carentes de leyes reconocidas y aplicables, sin medios jurídicos eficaces para proteger a sus familias, viviendas u otras posesiones. Son las estructuras profundas de muchas sociedades las que perpetúan la pobreza y la desigualdad. A pesar de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente” (art. 17), y a pesar de que este derecho se vio reforzado en el Documento Final de la Cumbre Mundial 2005 de la ONU, el imaginario hegemónico de nuestras sociedades sigue siendo tan desigualitario y excluyente que se resiste a dar expresión legal a esos derechos.
sábado, 19 de abril de 2008
MARXISMO PARA PRINCIPIANTES. Néstor Kohan
Para Marx, la filosofía debe siempre preguntar y cuestionar. Por eso debe ser crítica. Pero no sólo debe cuestionar al mundo sino a sí misma, intentando descentrarse y prolongarse fuera de su propio radio y su propio límite. (p.37)
Por lo tanto el marxismo no es dogmático, debido a que el capitalismo del que da cuenta Marx no es el mismo que prevalece actualmente, así, de los nuevos tiempos surgen predicamentos sui generis que, en consecuencia, demandan otras soluciones y maneras de entenderlos. Sin embargo, esto no implica que el marxismo originario sea un análisis retrogrado y obsoleto, porque aún persisten en el neoliberalismo las estructuras fundamentales que Marx y Engels reconocieron tras su exhaustiva crítica de la economía política Inglesa.
viernes, 18 de abril de 2008
IDEOLOGÍA ALEMANA E IZQUIERDA CIENTIFICA

La organización social y el Estado no son ideas engendradas por una mente autónoma, como creen hegelianos y neohegelianos, sino que de la vida de determinados individuos reales. La vida de estos individuos no es una idea que concibieron en sus mentes sino que en la realidad, que no es otra cosa que el modo de producción material sujeto a determinadas barreras, bajo la imposición de determinados preceptos y condiciones de las que no son dueños. La realidad es producción.
La conciencia no es conciencia de sí, sino que conciencia del ser. La conciencia no tiene su origen en la mente, sino que en el mundo. Apropiarse de la conciencia es apropiarse del mundo como realidad material, es decir del hombre real y activo que vive de una determinada manera. Por la vida real explicamos la ideología, con independencia de que sea falsa o verdadera.
La filosofía alemana desciende del cielo a la tierra, puesto que parte de lo que el hombre piensa de sí, mientras que los materialistas ascienden de la tierra al cielo, puesto que parten del hombre real y activo que está inmerso en el mundo, que vive de cierto y determinado modo.
La única manera de tomar conciencia del mundo es a través de la conciencia positiva que es la exposición de la actividad práctica del proceso del desarrollo práctico del hombre, empieza allí donde la especulación termina: en la vida real. La ciencia en Marx debe ser conciencia del mundo, debe estar determinada por este y no al revés como pretendían los hegelianos y neohegelianos. Toda ciencia es por antonomasia ciencia social, con independencia de que lo sepa o no.
jueves, 17 de abril de 2008
LA IDEOLOGÍA ALEMANA. KARL MARX
Crítica y apropiación.
La crítica alemana nace del suelo de filosofía hegeliana, por tanto si se quiere derribar esa crítica hay que minar primero ese suelo del que se alimenta. Ese minar también es una crítica, con la diferencia de que es una crítica radical.
Hemos dicho que del suelo hegeliano se nutre la crítica alemana, ese suelo y esa crítica son siempre de naturaleza religiosa. Si ese suelo hegeliano es un suelo religioso, la critica histórica alemana es también crítica teológica y desde ahí los diferentes críticos han determinado lo que es la conciencia, englobando bajo la esfera única de la religión la metafísica, la moral, la política y el derecho.
domingo, 13 de abril de 2008
PREJUICIOS Y MARXISMO
En 1907 Mehring publicó en la revista Neue SEIT (XXV, 2, 164) extractos de una carta de Marx a Weydemeyer del 5 de marzo de 1952. En esta carta se contiene, entre otras, la siguiente notable reflexión.
”En lo que a mi se refiere, no me cabe el merito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni en la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían ya expuesto el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía de estas. Lo que yo he aportado de nuevo a sido demostrar lo siguiente: 1) que la existencia de las clases solo va unida a determinadas clases históricas del desarrollo de la producción. 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta dictadura constituye por si misma solo una transición a la superposición de todas las clases y a una sociedad sin clases... ”

Existe una leyenda –elaborada, entre otros, por Karl Johann Kautsky, líder de la socialdemocracia alemana a principios de siglo XX, y por el filósofo Louis Althusser, durante los años sesenta- que describe a Marx como un científico puro, totalmente aislado y ajeno a la clase trabajadora, “que le lleva desde afuera su saber a los obreros”. El Marx real es bien distinto,: es un militante de partido. Superando el ámbito de la mera reivindicación económica, Marx discute sus propuestas políticas desde dentro del movimiento social de la clase trabajadora. (p.49)
Tanto en Marx como en Engels, la teoría está estrechamente relacionada con las condiciones materiales de existencia de la sociedad decimonónica de Inglaterra y Europa occidental, de modo que, el socialismo científico de Marx nace de su interacción con las distintas asociaciones obreras, que ya venían operando incipientemente desde las primeras décadas del siglo XIX.
Y así como Marx queda impactado por el comunismo al encontrarse en París con las organizaciones proletarias, a Engels le sucede algo similar en Inglaterra, donde vive desde noviembre de 1842 hasta Agosto de 1843, Friedrich recorre hasta el último rincón de los suburbios londinenses de la mano de su novia, la obrera Irlandesa Mary Burns. (p.33)

